La presidenta del organismo estatal, junto a las autoridades de Presidencia de la República, confirmaron el cierre definitivo del emblemático centro de protección. Apuestan a un sistema de residencias más pequeñas y con atención personalizada.
El Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) oficializó el cierre definitivo del ex Hogar Tribal, un macro centro que durante décadas albergó a decenas de niños y adolescentes bajo el amparo estatal, pero cuyo modelo de gestión venía siendo severamente cuestionado por expertos en derechos humanos.
Un modelo obsoleto que el Estado busca desterrar
La presidenta del INAU, Claudia Romero, fue categórica al momento de fundamentar la decisión de bajar la cortina del ex Hogar Tribal. Las autoridades explicaron que las grandes estructuras edilicias donde conviven decenas de menores en régimen de internación masiva no logran garantizar un desarrollo afectivo, social ni educativo adecuado, propiciando en muchos casos situaciones de vulnerabilidad interna.
“No queremos nunca más estos centros. El modelo de macro centro de protección ha cumplido un ciclo y no responde a los estándares actuales de respeto a los derechos de los niños”, enfatizó la jerarca del organismo.
El nuevo rumbo: Residencias familiares y personalizadas
El cierre de Tribal no implica un desamparo de los menores que allí residían, sino su reubicación bajo un paradigma completamente diferente.
“Más que un cierre, es una apertura y transformación hacia una nueva forma de proteger y cuidar”, explicó Claudia Romero. Esto porque el INAU modificará durante este año al Sistema de Protección Especial (SPE) del organismo mediante la paulatina instalación de cuatro nuevos dispositivos.
Con el cierre de los centros de breve estadía, “damos un paso fundamental” en la transformación del Sistema de Protección Especial, aseguró Romero.
Una demanda histórica de la sociedad civil
Desde diversos colectivos sociales y organismos internacionales como las Naciones Unidas se venía exhortando a Uruguay a acelerar el desmantelamiento de los hogares masivos.
Los diagnósticos técnicos coinciden en que el hacinamiento institucional crónico dificulta la reinserción social y perpetúa lógicas de aislamiento.
Sindicato de INAU
El Sindicato de Trabajadores de INAU también consideraba necesario el cierre de dicho centro. Sin embargo, cuestionaron cómo es que se llevará adelante y se ejecutará el proceso de cambio.
Según dijo a Subrayado su presidente Joselo López, uno de los problemas centrales es dónde se deriva a los menores, en función de las características y los perfiles de cada uno de los que ingresan al sistema.


































































