La situación generada por la condena de Pablo Leiva por delitos de lavado de dinero vinculados al narcotráfico escaló a nivel político, luego de que se conoció que el delincuente hacía pagos en un Abitab del exsenador y actual director del Puerto.
El edil de Montevideo Gonzalo Gómez, perteneciente al grupo de Gandini, tenía entre sus asesores a Leiva y a su hijo Lucio, a quien la justicia dejó en libertad. Gómez, que se encuentra en China, anunció que dejaría de contar con los servicios del padre como asesor y que sí seguiría con Lucio, porque no había resultado condenado.
La situación provocó una situación incómoda dentro del Partido Nacional. De acuerdo a fuentes consultadas por Portada, el senador Javier García planteó la necesidad de que el tema sea considerado a nivel de la Comisión de Ética partidaria, aunque por ahora la medida no prosperó.
El martes en la tarde, Gandini realizó una conferencia de prensa deslindando cualquier vínculo con los Leiva, en particular con el padre, que según se conoció, era cliente de un Abitab propiedad de la esposa del exlegislador.
Ayer en entrevista en Radio Sarandí, Gandini volvió a referirse al tema. “Lacalle Pou me respaldó, es un tipo que conoce de estas cosas, además me conoce mucho”, expresó.













































