La administración del intendente Miguel Abella presentó una de las iniciativas más innovadoras incluidas en la modificación presupuestal remitida a la Junta Departamental: la creación de una Guardia Ambiental, un cuerpo técnico especializado que tendrá como misión fortalecer la protección de los recursos naturales, promover la educación ambiental y prevenir infracciones en áreas de alto valor ecológico.
La propuesta, elaborada con aportes de todos los partidos políticos a través de las comisiones de trabajo impulsadas por el Ejecutivo departamental, forma parte de una planificación estratégica con visión de largo plazo, proyectando el desarrollo sostenible de Maldonado para los próximos 30 años.
El nuevo sistema estará encabezado por guardaparques profesionales, quienes trabajarán junto a estudiantes en régimen de pasantías provenientes del Bachillerato de Guardaparques y de la Tecnicatura en Conservación de la UTU Arrayanes. El objetivo es conformar un equipo permanente con presencia territorial, dedicado a la vigilancia, la educación ambiental, la restauración ecológica y el monitoreo de las áreas protegidas del departamento.
La implementación será gradual. Durante el primer año se crearán cuatro cargos permanentes de guardaparques, mientras que el segundo año el plantel aumentará a seis funcionarios y doce pasantes. Para 2029 se proyecta alcanzar siete guardaparques efectivos y catorce estudiantes en formación.
La Guardia Ambiental contará con tres bases operativas estratégicamente distribuidas. La primera funcionará en la Estación de Cría de Fauna Autóctona del Cerro Pan de Azúcar y abarcará la cuenca del Arroyo Solís, la Laguna del Sauce y sectores costeros del Río de la Plata. La segunda tendrá sede en el Parque Indígena, donde se concentrará la vigilancia de humedales, bosques y áreas costeras sometidas a intensa presión turística y urbana. La tercera base estará ubicada en el Comunal de La Juanita, desde donde se protegerán las lagunas Blanca, José Ignacio y Garzón, ecosistemas considerados prioritarios por su biodiversidad y por albergar numerosas especies de aves migratorias.
Cada base dispondrá de vehículos para patrullajes, inspecciones y operativos de control, garantizando presencia durante toda la semana mediante recorridas preventivas.
Además de las tareas de fiscalización, la Guardia Ambiental desarrollará campañas educativas dirigidas a residentes, turistas, centros educativos, organizaciones sociales y operadores turísticos, promoviendo una cultura de cuidado del ambiente.
El cuerpo también aplicará protocolos específicos para intervenir en situaciones vinculadas a dunas, cursos de agua, incendios incipientes, rescate básico de fauna, supervisión de obras y control de actividades en áreas sensibles, coordinando acciones con organismos como Policía, Bomberos y Prefectura Nacional Naval.
La capacitación permanente será otro de los pilares del programa. Los integrantes recibirán formación en legislación ambiental, primeros auxilios, brigadismo, monitoreo de fauna, utilización de sistemas GPS, plataformas digitales de reporte como Earth Ranger y herramientas de gestión territorial.
La futura Guardia Ambiental dependerá del Departamento de Gestión Ambiental y de la Dirección de Ambiente de la Intendencia de Maldonado, constituyéndose en un instrumento clave para compatibilizar el crecimiento del departamento con la conservación de su patrimonio natural y el desarrollo sostenible.










































