La Justicia argentina procesó a dos jóvenes de 21 y 22 años sospechosos de participar en el asesinato de Carlos Andrés Migales Viera, un uruguayo de 31 años vinculado a una organización criminal dedicada al narcotráfico. El crimen ocurrió en un apartamento de Palermo que la víctima había alquilado mediante una plataforma digital para alojarse en Argentina.
Se trata de Cristian Nahuel Paiva, de 21 años, y Ulises Aladro, de 22, quienes permanecerán en prisión mientras avanza la investigación. Un tercer joven que había sido detenido junto a ellos recuperó la libertad, aunque los investigadores continúan buscando a otro posible participante en el ataque.
Migales recibió al menos ocho disparos dentro del apartamento. Los atacantes habrían utilizado pistolas equipadas con silenciadores. El fiscal Anselmo Castelli está a cargo de la investigación.
La principal hipótesis apunta a que el homicidio estaría relacionado con un enfrentamiento entre bandas criminales en Montevideo que se habría extendido hasta Argentina, y que los sospechosos habrían sido contratados para ejecutar el asesinato.
De acuerdo a la investigación, Migales era buscado desde hacía al menos dos meses por personas que pretendían asesinarlo. El uruguayo había viajado a Argentina para ocultarse y el día anterior al crimen alquiló el apartamento donde finalmente fue atacado.
En el lugar se encontraba junto a su pareja que resultó ilesa. Los sospechosos fueron detenidos a aproximadamente un kilómetro de la vivienda y los investigadores incautaron un arma con silenciador.
Uno de los episodios previos que se vinculan con la persecución ocurrió el 1.º de agosto en Villa Colón, en Montevideo. Esa madrugada, un automóvil BMW que circulaba por las calles Santa María y Montalvo fue atacado a tiros por delincuentes que se desplazaban en una camioneta blanca, con sirenas y una matrícula policial falsa.
Los atacantes se habrían hecho pasar por policías y dispararon cuando el conductor redujo la velocidad, creyendo que dentro del vehículo se encontraba Migales. Sin embargo, quien viajaba era un familiar suyo, de 31 años, acompañado por su esposa.
El hombre recibió disparos en la espalda, el brazo y una pierna, aunque se encontraba fuera de peligro, al igual que su pareja.
Migales tenía 31 años y registraba antecedentes penales desde su adolescencia. En 2014 fue enviado a prisión por rapiña y posteriormente acumuló antecedentes por suministro de drogas y homicidio.
Se movía en Villa Española, donde había adquirido relevancia dentro del entorno criminal conocido como el clan de Los Puglia, pese a no tener vínculos familiares con sus integrantes. La Policía también lo relacionaba con otras personas del barrio Marconi.
La investigación en Argentina busca determinar la participación de cada uno de los sospechosos y esclarecer quiénes estuvieron detrás del ataque. Aunque dos jóvenes fueron procesados, las actuaciones continúan para identificar a todos los involucrados y establecer las circunstancias del homicidio.











































