Una mujer de 48 años fue encontrada sin vida el pasado lunes 3 de agosto en un apartamento ubicado en inmediaciones de las calles Yaro y Salazar. La situación había generado confusión debido al contexto en el que fue hallado el inmueble, aunque la Jefatura de Policía de Maldonado confirmó que el fallecimiento se produjo por un paro cardiorrespiratorio.
Según informaron fuentes policiales, los efectivos concurrieron al lugar luego de recibir un llamado que solicitaba presencia policial por la existencia de una persona fallecida.
Una vez en el apartamento, los funcionarios constataron la presencia de una mujer sin vida y solicitaron una unidad de emergencia médica. El personal médico constató el fallecimiento y estableció como causa un paro cardiorrespiratorio.
De acuerdo con la información oficial, se realizaron las pericias correspondientes siguiendo el protocolo previsto y se dio intervención a la Fiscalía de turno.
El apartamento pertenece al edificio Islamar, ubicado en la Parada 2 de Punta del Este, y había sido alquilado el pasado 27 de abril.
Con el transcurso de los meses se habían generado dificultades relacionadas con el cumplimiento del contrato de arrendamiento. La propietaria manifestó que se encontraban impagos los alquileres correspondientes a junio y julio, además de los gastos comunes, por lo que recurrió a asesoramiento jurídico e inició gestiones para recuperar el inmueble.
Luego de distintas comunicaciones e intimaciones, las partes habían acordado la devolución de las llaves. Sin embargo, cuando la propietaria concurrió al edificio para concretar la recuperación del apartamento, se encontró con que efectivos policiales ya estaban trabajando en el lugar debido al fallecimiento.
La mujer fallecida sería la madre de la persona que aparentemente ocupaba el apartamento.
Una vez finalizadas las actuaciones policiales y habilitado el ingreso al inmueble, la propietaria argentina encontró el apartamento en condiciones deplorables, con múltiples roturas, suciedad, marcas de sangre en las paredes y denunció además daños y el faltante de distintos elementos que formaban parte del equipamiento original. Según la valoración presentada ante la Policía, el perjuicio económico por los daños y objetos faltantes rondaría los 10.000 dólares.











































