Nueva York conmemora este viernes 11 de septiembre el 25º aniversario de los atentados de 2001 con una serie de homenajes que combinan memoria, duelo y nuevas formas de recordar una tragedia que cambió la historia contemporánea.
Uno de los actos más impactantes tuvo lugar el pasado 9 de septiembre sobre el puerto de Nueva York, donde 2.977 drones luminosos reconstruyeron en el cielo la silueta de las desaparecidas Torres Gemelas a escala arquitectónica real. Cada punto de luz representó a una de las personas asesinadas aquel día en el World Trade Center, el Pentágono y el vuelo 93 que cayó en Pensilvania.
La intervención, denominada “2,977 Lights Over New York Harbor”, comenzó con una formación ascendente inspirada en uno de los proyectos concebidos tras los ataques para reconstruir el complejo. Luego, los drones se alinearon hasta recuperar por algunos minutos el perfil que las torres tuvieron sobre Manhattan hasta el 11 de septiembre de 2001.
La obra fue desarrollada con participación de familiares de víctimas, sobrevivientes y miembros de los equipos de rescate, buscando que el homenaje funcionara también como un puente hacia generaciones que no vivieron los atentados.
La imagen convivió con el tradicional “Tribute in Light”, los dos grandes haces luminosos que cada año se proyectan desde el Bajo Manhattan en memoria de las torres.
Este viernes, la ceremonia central en el Memorial del 11-S volvió a incluir la lectura de los nombres de las víctimas y los silencios correspondientes a los impactos de los aviones, los derrumbes de las torres, el ataque al Pentágono y la caída del vuelo 93.
Por primera vez en 25 años se incorporó además un séptimo momento de silencio, dedicado a quienes fallecieron posteriormente como consecuencia de enfermedades vinculadas a la exposición al polvo y sustancias tóxicas tras los atentados. Miles de rescatistas, trabajadores y residentes han sufrido secuelas de salud durante estas dos décadas y media.
Así, 25 años después, Nueva York volvió a mirar hacia el cielo para recordar no solo a quienes murieron aquel 11 de septiembre, sino también a quienes continuaron pagando las consecuencias de la tragedia durante los años siguientes.







































