El Plenario Intersindical de Maldonado se concentró este martes 11 de agosto frente al ex Hotel San Rafael, en el marco del paro general convocado por el PIT-CNT.
Bajo la consigna “Sin transformaciones no hay avances”, la movilización comenzó a concentrar a trabajadores desde las 09:30 hs con la participación de distintos sindicatos que expondrán en el correr de la mañana las situaciones que atraviesan sus respectivos sectores.
En el caso del SUNCA, el secretario general en Maldonado, Michael Pistone, señaló que uno de los principales reclamos está vinculado a la situación de los trabajadores de la construcción y, particularmente, a la conflictividad generada en torno a la empresa CRIBA y el Grupo Cipriani.
Pistone indicó que en una instancia ministerial realizada este lunes 10 quedó oficialmente planteado que existe un conflicto comercial entre ambas empresas que se arrastra desde hace aproximadamente cinco meses y “que nada tiene que ver con nosotros”, afirmó.
Según explicó, CRIBA manifestó en la audiencia que no cuenta con recursos económicos debido a que, el Grupo Cipriani mantiene una deuda con la empresa. Por su parte, el Grupo Cipriani habría planteado que no existe tal deuda y que la situación está vinculada a incumplimientos de CRIBA.
El dirigente expresó que independientemente de las diferencias entre las empresas, el impacto termina recayendo sobre los trabajadores. Actualmente, alrededor de 177 funcionarios se encuentran afectados por envíos al seguro de desempleo y Pistone advirtió que la situación podría agravarse.
“En la audiencia ministerial del día de ayer la empresa CRIBA oficializó que el próximo viernes va a estar cesando o enviando al seguro de suspensión de tarea a más compañeros y compañeras”, indicó.
Además, señaló que comenzaron a verse afectados trabajadores de empresas subcontratadas por CRIBA.
Pistone también cuestionó las versiones que atribuyen la situación económica de las obras a las medidas adoptadas durante la negociación colectiva del sector de la construcción.
“Es mentira que nosotros terminamos dinamitando lo que es la industria de la construcción”, afirmó. En ese sentido, sostuvo que pese a que las medidas sindicales fueron levantadas la semana pasada, CRIBA no volvió a solicitar camiones de hormigón, lo que demuestra que existe una problemática económica previa entre las empresas.
Agregó que “CRIBA no ha solicitado ningún camión de hormigón porque tiene el problema económico que lo intentaba camuflar con la negociación colectiva, responsabilizando a los trabajadores organizados”.
Defendió además el proceso de negociación colectiva que llevó adelante el sindicato y recordó que, antes de adoptar medidas, los trabajadores presentaron su plataforma reivindicativa y aguardaron respuestas durante 15 días.
“Si nosotros no hubiésemos transitado esta negociación colectiva íbamos a seguir perdiendo salario y las reivindicaciones que hoy acordamos en nuestro preacuerdo no las íbamos a tener”, afirmó.











































