Stefani Guerra comenzó recientemente un emprendimiento de pastelería artesanal con un objetivo que va mucho más allá de generar ingresos: poder sostener los tratamientos, traslados, medicamentos e insumos que necesita su hija Emma, una niña que enfrenta una compleja condición de salud y que aguarda una cirugía reconstructiva de esófago.
«Me estoy capacitando para poder sustentar sin necesidad de molestar a la sociedad. Pero es muy difícil cuando uno arranca de cero y aún no nos conocen», contó Stefani a Portada.
Su emprendimiento funciona a través de redes sociales y cada pedido representa para ella una oportunidad de salir adelante junto a su familia.
«Cada elaboración la realizo con mucho amor, como si se la estuviera haciendo a mi hijito. Amo que cada pedido sea especial para cada persona», expresó.
Quienes quieran colaborar pueden hacerlo realizando un pedido de sus productos o siguiendo su cuenta de Instagram, @pasteleria_artesanal3.
Una historia marcada por la lucha
Detrás de este emprendimiento existe una historia familiar atravesada por el dolor, pero también por la fortaleza.
Stefani y su familia perdieron a su hijo Simón, quien padecía atresia esofágica tipo 1. El niño falleció el 11 de abril de 2025, luego de permanecer un mes y 11 días internado en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos, tras sufrir una bacteria en sangre y una neumonía severa.
Pocos días antes había nacido su hermana Emma, quien también fue diagnosticada con atresia esofágica tipo 1, además de otras patologías.
«Desde la semana 15 de embarazo supimos que nuestra Emma venía con una patología. A las 25 semanas se confirmó: atresia esofágica, tipo 1», relató Stefani. Se trata de una malformación congénita en la que el esófago no tiene continuidad y termina en dos extremos que no se comunican entre sí, sin una fístula hacia la tráquea.
Emma nació el 1.º de abril de 2025, a las 36 semanas de gestación. Al nacer, los médicos también detectaron que presentaba ano imperforado y posteriormente se diagnosticó escoliosis lumbar-dorsal, que no es operable.
A las 48 horas de vida debió ser intervenida quirúrgicamente. Le realizaron una esofagostomía, una gastrostomía y una apertura anal. Luego permaneció internada en la unidad neonatal hasta recibir el alta a los 23 días de vida.
Desde entonces, Emma necesita un motor de aspiración para retirar la saliva y evitar que se ahogue, además de cuidados permanentes.
A los siete meses también fue diagnosticada con atresia de coana, un bloqueo de las fosas nasales, en su caso del lado derecho. Como consecuencia, presenta sordera completa de ese lado.
Actualmente, los especialistas que atienden a Emma se encuentran coordinando su próxima cirugía reconstructiva del esófago.
Se trata de una intervención de alta complejidad y riesgo que requerirá un injerto de colon para sustituir el esófago. El procedimiento implica trabajar en tres sectores del cuerpo -cuello, abdomen y pecho- y será realizado con la participación de un equipo médico especializado de Montevideo.
Mientras aguarda esa intervención, Emma depende prácticamente en un 100% de sus padres para sus cuidados cotidianos y requiere atención durante las 24 horas.
En esa tarea también participa Zoe, de apenas nueve años, a quien Stefani define como «nuestra gran ayudante y sostén en casa».
La situación implica un importante esfuerzo físico, emocional y económico para toda la familia. Los gastos incluyen traslados, medicación, gasas y otros insumos, suplementos alimenticios y todo lo necesario para afrontar la próxima cirugía y su recuperación.
Por ese motivo, Stefani decidió contar parte de su historia y pedir apoyo: «Cualquier persona que quiera colaborar será bienvenida», señaló.
La familia pide respeto y empatía frente a una situación que, según Stefani, no es fácil de contar públicamente.
«Lo hacemos porque Emma merece todas las oportunidades y cuidados para salir adelante», expresó.
Quienes quieran colaborar pueden hacerlo mediante el 091 996 313 o encargando productos de su emprendimiento de pastelería artesanal. Instagram: @pasteleria_artesanal3.
«Gracias por cada aporte, cada oración, cada mensaje y cada gesto de amor hacia Emma y nuestra familia. Con fe, con fuerza y con amor seguimos peleando día a día».














































