La actual embajadora de Uruguay en Portugal, Carolina Ache, habría mentido con respecto a información relevante durante la investigación administrativa realizada por la Cancillería a raíz de la expedición del pasaporte al narcotraficante Sebastián Marset.
Según informó El Observador, a partir de un pedido de acceso a la información pública, el expediente completo de la investigación deja constancia de que Ache no informó a la instructora Stefanie Karina Antenor sobre uno de los intercambios más relevantes que mantuvo con el entonces subsecretario del Ministerio del Interior, Guillermo Maciel.
Ache declaró el 13 de octubre de 2022 y, al ser consultada sobre las comunicaciones que había mantenido con Maciel por la situación de Marset, sostuvo que habían sido únicamente dos: una del 21 de setiembre y otra del 3 de noviembre de 2021.
En relación con esta última, señaló que se había tratado de una llamada telefónica para consultar si Marset continuaba detenido y aseguró que esas habían sido “las únicas dos comunicaciones” con el subsecretario por ese tema.
Sin embargo, los mensajes que posteriormente fueron publicados por La Diaria mostraron que existió otro intercambio que no había sido informado en la investigación administrativa.
El 3 de noviembre de 2021, Maciel escribió a Ache por WhatsApp para consultar por Marset. En el mensaje le señaló que se trataba de un “narco muy peligroso y pesado” y manifestó su preocupación ante la posibilidad de que fuera liberado.
Ache respondió que averiguaría la situación. Ese intercambio no fue mencionado por la entonces vicecanciller cuando fue interrogada por la instructora.
Según la documentación analizada por El Observador, dos días después, el 5 de noviembre, se produjo además una llamada telefónica entre ambos, que sería la comunicación que Ache había ubicado el 3 de noviembre en su declaración.
La investigación también abordó si Ache había comunicado al entonces canciller Francisco Bustillo la advertencia realizada por Maciel. La exsubsecretaria sostuvo que no lo hizo porque, según su interpretación, se trataba de una consulta de trámite y no de una advertencia.
No obstante, el contenido del intercambio publicado posteriormente muestra que Maciel había advertido expresamente sobre la peligrosidad de Marset y sobre las consecuencias que podía tener su liberación.
La entrega de los chats
El expediente también establece que la instructora solicitó en más de una oportunidad a Ache que entregara copias de sus comunicaciones relacionadas con Marset. De acuerdo con la documentación, Ache se negó a proporcionar la totalidad de los mensajes.
Una investigación posterior, realizada en 2025, volvió a poner el foco sobre este punto.
Una funcionaria interrogada declaró que se habían detectado “posibles comunicaciones no informadas” por parte de Ache y señaló que todas las personas consultadas habían entregado sus mensajes, salvo ella.
La investigación también revisó los correos electrónicos institucionales de la entonces subsecretaria y constató la existencia de al menos diez mensajes eliminados vinculados con la expedición del pasaporte.
Ache explicó que no tenía acceso al correo institucional desde su computadora y que esas comunicaciones eran gestionadas por su secretaria.
El equipo jurídico de Cancillería respaldó la investigación administrativa y sus conclusiones.











































