Pocos días después de que el Congreso de Intendentes advirtiera en el Parlamento sobre los perjuicios que podría generar el fenómeno meteorológico en distintos puntos del país para lo que resta del año, autoridades del Instituto Nacional de Meteorología (Inumet) brindaron información más detallada sobre loque se espera que ocurra en los diferentes departamentos.
Una delegación de Inumet concurrió a la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda para Diputados para explicar el proyecto de Rendición de Cuentas enviado por el gobierno, y las autoridades fueron consultadas por lo que podría ocurrir en el país en los próximos meses.
Madeleine Renom, presidenta de Inumet, fue contundente: la zona más afectada será el litoral norte, una parte del país a la que, con la llegada de épocas cálidas, llegan importantes tormentas convectivas, un fenómeno relacionado con el ascenso de la temperatura y la humedad.
Renom recordó que en Uruguay se produjeron fenómenos de Niño Fuerte o Niño Muy Fuerte en los años 1982-1983, 1997-1998, 2015-2016, y 2023-2024. “Uruguay y cómo fue la distribución de las precipitaciones. Uruguay es un país chico. La señal de El Niño y de los niños Fuerte es diferente e impacta diferente en las distintas regiones”, agregó.
A continuación, expuso la realidad en cada zona. Entre setiembre y octubre, el sur y suroeste del país sufrirán “un déficit en las precipitaciones” y los dos meses posteriores tendrán un exceso de precipitaciones que alcanzaría a todo el país. Esa situación se repetiría en abril de 2027.
Renom agregó que no solo se deben detectar a tiempo las lluvias, sino que es necesario establecer el tipo de precipitaciones. “A veces no solo es importante saber que van a llover cien milímetros más. Hay que tener en cuenta que no es lo mismo que haya un evento de ochenta milímetros y otro de veinte milímetros a que sean diez días de diez milímetros; en esos casos, el impacto es distinto”, explicó.
Agregó que para diciembre, la situación en las estaciones de Salto, Tacuarembó y Colonia indica un aumento de precipitaciones “con un marcado aumento de frecuencia de eventos extremos, o sea, mayores a veinte milímetros por día”.
“La situación más marcada se da en Salto, en donde en los años neutros de un fenómeno de El Niño hay veintiséis eventos en todos los diciembres, y en los años Niño pasamos prácticamente al doble. Lo mismo pasa, aunque en menor medida, en Tacuarembó y en Colonia. O sea que no solo llueve más, sino que también aumenta la frecuencia de los eventos extremos. ¿Estos fenómenos pueden venir asociados con granizo? Sí. También pueden venir asociados con tormentas severas”, advirtió.










































