La propiedad ubicada en la zona de El Golf de Punta del Este perteneció al mexicano Gerardo González Valencia, condenado a cadena perpetua en Estados Unidos por narcotráfico.
Si bien la información sobre el remate no es reciente, volvió a tomar notoriedad tras conocerse la muerte de su excuñado, Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, quien fue abatido el pasado fin de semana en México.
Según reportes oficiales, el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación murió el 22 de febrero de 2026 durante una operación militar del Ejército Mexicano en Tapalpa (Jalisco). El procedimiento desató una ola de enfrentamientos, narcobloqueos, ataques a civiles y una fuerte crisis de seguridad en la zona.
Ahora, la venta de “Quincho Grande” reabrió uno de los capítulos más resonantes vinculados al narcotráfico y al lavado de activos en Uruguay durante la última década, devolviendo al mercado una propiedad que estuvo en el centro de una investigación de alcance internacional.
La Asociación Nacional de Rematadores informó que el inmueble saldrá a la venta con una base de US$ 680.000. La residencia se asienta sobre un predio de aproximadamente 15.000 metros cuadrados y actualmente puede visitarse mediante coordinación telefónica previa.
La vivienda presenta cierto deterioro en la estructura, producto del paso del tiempo y el abandono. Además, durante estos años se generaron deudas por concepto de Contribución Inmobiliaria.
Antecedentes judiciales
González Valencia fue detenido en Uruguay en abril de 2016 y procesado por lavado de activos junto a su esposa y otras cinco personas de su entorno. Permaneció recluido en el Penal de Libertad hasta 2020, cuando fue extraditado a Estados Unidos.
En territorio norteamericano fue condenado a cadena perpetua por conspiración para importar cinco kilogramos o más de cocaína. El Departamento de Justicia estadounidense señaló que el condenado coordinó el envío de toneladas de droga hacia ese país y que tuvo un rol activo en la estructura internacional de tráfico.
Identificado como cabecilla del grupo criminal Los Cuinis, González Valencia se había instalado en la región del Río de la Plata -primero en Argentina y luego en Uruguay- con el objetivo de lavar dinero para la organización que integraba su familia política.
El mexicano residió en Punta del Este junto a su familia entre 2011 y 2016, manteniendo un perfil bajo en uno de los barrios más exclusivos del balneario.







































