El senador nacionalista Rodrigo Blás respondió a través de su cuenta de X a la declaración difundida por el Frente Amplio en respaldo a la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, y a la subsecretaria del Interior, Gabriela Valverde, luego de una serie de cruces políticos ocurridos en los últimos días.
El Frente Amplio había repudiado una “escalada de descalificaciones personales, insultos y actitudes violentas” contra ambas jerarcas y sostuvo que determinadas expresiones configuraban violencia política basada en género. La fuerza política hizo referencia, entre otros episodios, a declaraciones del senador Martín Lema sobre Lustemberg y a manifestaciones del senador Carlos Camy hacia Valverde.
Blás comenzó su respuesta afirmando que condena “toda forma de violencia, amenaza o agravio personal”, sin excepciones y sin importar de dónde provenga. Sin embargo, cuestionó que críticas dirigidas a integrantes del Gobierno sean presentadas como violencia política por tratarse de mujeres.
A su entender, utilizar la condición de género de una jerarca para intentar impedir o deslegitimar cuestionamientos sobre su actuación constituye una forma de “cancelar la crítica” y blindar políticamente una gestión.
El legislador sostuvo que cualquier persona que ejerza responsabilidades de gobierno debe rendir cuentas y estar sometida al control político, independientemente de que sea hombre o mujer. “Violencia, nunca. Crítica y control al poder, siempre”, sintetizó.
Blás también cuestionó lo que definió como una “doble vara” y puso como ejemplo a la senadora nacionalista Graciela Bianchi. Señaló que Bianchi recibe habitualmente insultos, agravios y descalificaciones e incluso ha enfrentado intentos de impedirle expresarse, mientras que según sostuvo, en esos casos no se producen reacciones similares.
Para el senador, la discusión debe diferenciar con claridad los ataques personales y las amenazas de los cuestionamientos políticos legítimos.
El intercambio se produce luego de que el Secretariado Ejecutivo del Frente Amplio expresara públicamente su respaldo a Lustemberg y Valverde y reclamara al sistema político desterrar el insulto, el agravio y la confrontación violenta del debate público.









































