Se trata de uno de los movimientos migratorios más numerosos que recibió Uruguay.
Si bien en el siglo xx la emigración italiana hacia Uruguay descendió, en 1976 los uruguayos de ascendencia italiana eran cerca de un millón trescientos mil (más del 40% de la población total; incluyendo a los ítalo-argentinos residentes en Uruguay).
En 1996 fuentes italianas estimaban que alrededor de un millón de uruguayos tenía algún grado de ascendencia italiana. Uno nota periodística de 2017 publicada por El País de Uruguay estimó que 40% de la población uruguaya era de ascendencia italiana, afirmando que «los potenciales ítalo-uruguayos superan el millón y medio».
Teniendo en cuenta dichos números, ese porcentaje de personas con ascendencia italiana es el mayor en todo el mundo. Según un estudio realizado en 1992, el 38% de los uruguayos llevaba en primer lugar un apellido italiano. De acuerdo con un artículo publicado por el diario La República en 2014, la mayor concentración de ítalodescendientes se encentraba en Montevideo y Paysandú, donde alrededor del 65% de los habitantes eran de origen italiano.



































