El presidente de la Comisión de Presupuesto de la Junta Departamental de Maldonado, Gonzalo Soria, valoró el clima de diálogo que permitió alcanzar la aprobación unánime de la modificación presupuestal y señaló que ese resultado era esperado luego del trabajo realizado durante las últimas semanas.
Soria explicó que la discusión de fondo ya se había dado en septiembre y que, tanto en comisión como en el plenario, el intercambio se desarrolló con diferencias, pero también con respeto y voluntad de acuerdo.
Según indicó, la sesión del viernes tuvo principalmente un carácter administrativo, ya que el Tribunal de Cuentas había emitido su dictamen con observaciones de naturaleza técnica que debían ser consideradas antes de cerrar el proceso.
“Esperábamos que fuera una sesión corta y en el mismo tono en que se ha tratado en estos tiempos”, expresó.
El dirigente también puso el foco en el vínculo entre la Junta Departamental y el Ejecutivo. A su entender, la convivencia política dentro del Legislativo solo puede traducirse en resultados si existe, al mismo tiempo, una Intendencia dispuesta a escuchar y recibir planteos.
En ese sentido, destacó la actitud del intendente Miguel Abella, a quien definió como “aperturista”, y consideró que esa disposición contribuyó a generar un escenario favorable para alcanzar acuerdos.
Soria sostuvo además que la experiencia de Maldonado puede servir como referencia para otros ámbitos políticos, aunque advirtió que cualquier intento de trasladar este modelo al plano nacional o a otras intendencias requiere también ejecutivos con capacidad de apertura y diálogo.
Para el presidente de la Comisión de Presupuesto, la unanimidad alcanzada no fue producto de una sesión aislada, sino del trabajo previo, la discusión técnica y política y una relación institucional que permitió procesar diferencias sin bloquear los acuerdos.








































