Una violenta rapiña a un residencial de adultos mayores en la zona de Millán y Rodríguez Correa, en Montevideo, derivó en un dramático enfrentamiento armado que dejó a dos policías heridos de bala, uno de ellos en estado crítico.
Los asaltantes llegaron al lugar disfrazados de médicos y otro disfrazado como una personas de edad avanzada para pasar desapercibidos. Incluso, uno de ellos vestía una campera de una empresa de emergencia móvil, lo que hizo que los efectivos no advirtieran el peligro cuando ingresaron al residencial para responder al llamado de emergencia.
Al ser sorprendidos por la Policía, los delincuentes extrajeron sus armas y comenzaron a disparar. Uno de los funcionarios recibió un impacto en el torso. Aunque llevaba chaleco antibalas, el proyectil ingresó por un costado y perforó uno de sus pulmones, por lo que debió ser intervenido quirúrgicamente de urgencia. Actualmente permanece internado en el Centro de Tratamiento Intensivo, en coma inducido, mientras los médicos siguen de cerca su evolución.
La historia personal del efectivo conmovió a sus compañeros. Hace pocos meses perdió a su esposa, fallecida tras una larga enfermedad, y hoy es el único sostén de sus dos hijos menores, quienes permanecen al cuidado de su abuela mientras su padre lucha por recuperarse. El otro policía recibió un disparo en una pierna y esta fuera de peligro.
Dos de los delincuentes escaparon en un automóvil que los aguardaba en el exterior, mientras un tercero huyó presuntamente por las azoteas de las viviendas linderas.
La búsqueda se extendió durante varias horas e incluyó inspecciones en casas particulares, patios, techos y contenedores de basura. Incluso cuando el operativo parecía finalizar, una vecina alertó a la Policía sobre la presencia de un hombre escondido en la azotea de su vivienda, reactivando el despliegue.
Tras el ataque, otro momento reflejó el compromiso de la fuerza policial. Los propios efectivos organizaron el rápido traslado de su compañero herido, actuando con coordinación, profesionalismo y un fuerte espíritu de solidaridad para intentar salvarle la vida.
Mientras la investigación continúa para identificar y capturar a los responsables, las imágenes del violento asalto vuelven a poner sobre la mesa los riesgos que enfrentan diariamente quienes trabajan en la primera línea de la seguridad pública.








































