Presupuesto aprobado en dos meses, diálogo político diferente, instalación de mesas multipartidarias para grandes temas, ajuste en las cuentas, ahorros, cuidado al medio ambiente, acuerdo con el sindicato hasta el final del período y promesa de bajar a los barrios.
En estos temas han transcurrido estos 100 días que son para todo gobierno un tiempo para demostrar qué se quiere hacer el resto de los meses que quedan por delante.
Miguel Abella, que comenzó hablando poco, mantiene ese perfil bajo pero se lo ve más activo en diversos actos y eventos. En toda instancia deja claro que en estos meses cumple con aquello que prometió en campaña hace un año y medio.
Diálogo, respeto, búsqueda de acuerdos, entre otros elementos han sido llevados adelante como una hoja de ruta de la que parece no separarse.
Las cuatro comisiones multipartidarias, Ambiente, Políticas Sociales, Movilidad y Ordenamiento Territorial están en marcha y sus aportes serán claves para la readecuación presupuestal del mes de junio de 2026.
El presupuesto, presentado en tiempo récord, 4 meses antes del plazo constitucional y votado en un 99% por todos los partidos marcó un mojón histórico que le permitirá a partir del 1 de enero manejarse con otra soltura.
Si bien será la readecuación de junio la que se considerará su verdadero presupuesto, la base está.
Mientras continúa adelante con la colocación de luminarias y obras en todo el departamento, avanzan los trabajos para hacer de su programa de salud mental y prevención de adicciones una realidad.
En lo económico financiero Abella ha marcado austeridad total en la gestión y la contracción del gasto se siente en todo Maldonado.
A nivel nacional el relacionamiento con el gobierno, desde el presidente Yamandú Orsi hacia abajo destaca en cuanto a la solución de temas para Maldonado.
En estos 100 días el intendente ha dejado claro que quien sostiene el timón es él y las referencias al ex jefe comunal Enrique Antía han sido prácticamente nulas.



































