En el informe «Revisitando la política industrial: opciones estratégicas para la actualidad» difundido ayer, el organismo multilateral corrigió a la baja sus estimaciones realizadas en enero de este año, cuando fijó el crecimiento en 2,2% para 2026 y 2027. Ahora, el Banco Mundial (BM) plantea que el año próximo la cifra será de 1,9%.
En el documento, el BM advierte una desaceleración de las economías regionales, incluidas las de las “superestrellas”, entre las que mencionó Uruguay. “Las superestrellas de América Latina, como Argentina, Uruguay y, en menor medida, Chile, que a mediados del siglo XIX tenían ingresos similares a los de Francia o Alemania, perdieron terreno durante el siglo siguiente y convergieron con el resto de la región”, indica el informe.
Esas “superestrellas”, dijo el BM, “se estancaron no por los sectores en los que se encontraban, sino porque no pudieron aplicar nuevas tecnologías para aprovecharlas”.
En febrero, el ministro de Economía Gabriel Oddone dijo que el gobierno mantenía la estimación de crecimiento de 2,2% para este año. Pocos días después, el propio Oddone dijo en conferencia de prensa en Soriano que era posible una reestimación para 2026, en función de los datos conocidos del 2025.
Durante la administración anterior y cuando fue anunciado como posible ministro Oddone, insistió en la necesidad de lograr un crecimiento de la economía, algo que ahora tanto analistas como, como organismos multilaterales y en filas del propio gobierno se está revisando a la baja.
La caída en la economía y la baja de la inflación por debajo del piso estimado por el Banco Central del Uruguay generan inconvenientes para el gobierno de Orsi de cara a la próxima Rendición de Cuentas.
“Con un escenario de menor crecimiento en 2025 y un escenario de menor crecimiento en 2026, seguramente vamos a tener que introducir algunas iniciativas de tipo fiscal con el propósito de controlar que el resultado fiscal no se vaya de lo que tenemos previsto”, dijo Oddone en marzo en entrevista con La Diaria.
Cuando se le preguntó si esta situación podría significar “algún tipo de medida de recorte de gasto”, el ministro de Economía respondió: “con la información que tenemos, no podemos descartar ninguna medida. Hay que tener una mirada cuidadosa, pero podría ser necesario. No necesariamente un recorte generalizado, pero sí asumir que hay algunos compromisos que tenemos que diferir”.
De acuerdo a fuentes del Ministerio de Economía citadas hoy por el semanario Búsqueda, los anuncios de planes sociales realizados por el presidente Orsi y el ministro Gonzalo Civila deberán financiarse con una “redistribución” de los fondos ya asignados, porque se espera presentar en julio ante el Parlamento una rendición de cuentas sin aumento del gasto, aunque la última palabra depende de decisiones políticas del Poder Ejecutivo.
























































