El Banco Central del Uruguay (BCU) presentó este lunes 23 de marzo su Hoja de Ruta del Sistema de Pagos 2026–2030, un documento estratégico que traza los principales lineamientos para la evolución del ecosistema de pagos en el país durante los próximos años. La iniciativa busca consolidar un sistema más eficiente, seguro e innovador, en línea con las tendencias internacionales.
La presentación ante representantes de la industria estuvo encabezada por la vicepresidenta del BCU, Ana Claudia de los Heros, junto al gerente del Sistema de Pagos, Marcelo Vidoni, y el gerente de Promoción de Mercados y Regulación de Sistema de Pagos, Eduardo Lereté. Durante el encuentro, las autoridades subrayaron la relevancia de fortalecer esta infraestructura clave para el funcionamiento cotidiano de la economía.
En su intervención, de los Heros destacó el impacto directo del sistema de pagos en la vida diaria de la población. “Hablar del sistema de pagos es hablar de cómo las personas cobran, pagan, ahorran, emprenden y acceden a servicios financieros”, afirmó, al tiempo que remarcó que la hoja de ruta representa “una apuesta a construir mejores condiciones para el desarrollo, la inclusión, la innovación y la confianza”.
La jerarca también hizo énfasis en la necesidad de profundizar el trabajo coordinado entre los distintos actores del ecosistema financiero. Según indicó, el BCU continuará promoviendo una dinámica colaborativa que permita avanzar hacia un sistema más competitivo e interoperable.
El documento incorpora además cambios normativos recientes, en particular aquellos incluidos en la Ley de Presupuesto, vinculados a la potestad de compensación, la definición de repositorios y la ampliación del concepto de interoperabilidad a todos los operadores del sistema.
La estrategia se estructura en torno a cinco pilares: el impulso a la competencia, la innovación y la eficiencia; el desarrollo de una infraestructura financiera moderna y resiliente; la promoción de la salud y educación financiera; el fomento de la innovación en mercados y datos; y el fortalecimiento de la ciberseguridad y la continuidad operativa.
Entre las principales líneas de acción previstas se destacan el desarrollo de infraestructuras interoperables, la expansión de los sistemas de pagos rápidos, la implementación de esquemas de finanzas abiertas y la modernización de los sistemas críticos mediante estándares internacionales.
Asimismo, el BCU anunció que continuará impulsando iniciativas de educación económica y financiera, con el objetivo de fortalecer las capacidades de los usuarios y promover un uso seguro y responsable de los instrumentos de pago.
Con esta hoja de ruta, el organismo busca sentar las bases para un sistema de pagos más robusto, inclusivo y adaptado a los desafíos tecnológicos y regulatorios de los próximos años.








































