Con una inversión de 600 millones de dólares, el viejo hotel fue construido a pedido de la IDM con el plano original y respetando cada espacio que supo tener el otrora San Rafael, demolido en 2019 por encontrarse en condiciones de peligro de demolición.
Construido en 1948, el San Rafael tuvo años de glamour y representó el mejor Punta del Este de la época. El Grupo Cipriani resolvió comprar el viejo hotel en una cifra cercana a los 50 millones de dólares a su antigua propietaria, Yolanda Merlo y finalmente encarar un proyecto con las excepciones concedidas por la Intendencia y la aprobación de la Junta Departamental.
Contará con un Casino, aportará turismo europeo y tendrá al fondo tres torres de residencia, una de ellas la más alta de sudamérica con 320 metros de altura.
El ingeniero Marco Stephan dijo en rueda de prensa que la altura de la torre es una de los desafíos más importantes del proyecto pero que todo está encauzado positivamente para una futura inauguración que no será antes del 2027.
Stephan recordó que se trata de una obra que suma decenas de trabajadores en el marco teórico de la obra que nuclea profesionales de diversas nacionalidades.






















































