La decisión del Partido Colorado de promover una moneda conmemorativa de los 170 años del nacimiento de José Batlle y Ordoñez derivó en un inesperado debate en el Senado entre integrantes de los partidos fundacionales, mientras el Frente Amplio intentó vincular la figura del líder colorado a la actualidad de esa fuerza política.
El senador colorado Robert Silva presentó la iniciativa en nombre de su colectividad, y destacó que se trataba de “un homenaje a uno de los arquitectos del Uruguay moderno” que “continúa latiendo en la vida de nuestro pueblo”.
“Hablar de Batlle y Ordoñez es hablar de República, de democracia, de libertad, de justicia social y hablar del Partido Colorado”, dijo Silva, que definió a Batlle como el “protagonista de las transformaciones más profundas del Uruguay”.
La senadora nacionalista Graciela Bianchi dijo que como estudiosa de la historia conoce “claros y oscuros” de la figura de Batlle. “Sus ideas muchas veces fueron bien utilizadas y otras no tanto. La segunda cosa en la que no estoy de acuerdo es que, desde otros partidos, se apropien del batllismo como tal”, agregó.
Bianchi dijo que, en la Asamblea Constituyente de 1916, Batlle “tuvo que aceptar muchos lineamientos” con “contrapesos en el Partido Nacional y otros partidos”.
La senadora frenteamplista y politóloga Constanza Moreira realizó un elogioso discurso sobre Batlle y destacó que gracias a él “Uruguay es un país de avanzada porque fue el país más laico del continente”.
Valoró también la “contribución a los derechos de las mujeres, al viejo estatismo uruguayo y sin dudas a la democracia y a nuestras instituciones”.
La sesión transcurría con normalidad, más allá de algunas precisiones que realizaron Silva y Pedro Bordaberry a los dichos de Moreira, hasta que el nacionalista Sebastián da Silva enfureció a los colorados.
Da Silva tuvo palabras elogiosas hacía el senador Silva, pero aclaró que en la sesión se había realizado “una serie de veneraciones de una figura controversial”. Dijo que el legado batllista se corresponde con una época y que su modelo “para algunos fue bueno en aquel momento”.
“Ese modelo, esa siesta, ese sueño húmedo batllista nos ha acompañado en todos estos años sin importar la condición económica y social de este país”, dijo Da Silva.
Agregó que no estaba de acuerdo con la visión batllista sobre el Estado. “Nunca estuve de acuerdo con el estado de bienestar. El walfere state es inviable en 2026 con tres millones de contribuyentes”, afirmó.
“¿Qué hubiese sido Uruguay sin Batlle y Ordoñez? Nadie puede decir que podría haber sido un país peor. Somos hijos de su tiempo, en que se construyeron avances muy buenos y en otros como el colegiado que fue inmovilizador”, dijo Da Silva. Y agregó: “con el respeto que le tengo a la figura y al Partido Colorado terminemos con traer el batllismo al 2026. No hay gente que ponga la plata para mantener un estado como el que quería Batlle, salvo que importemos tres millones de chinos”.
La intervención, como era de esperarse, molestó a los colorados. Andrés Ojeda utilizó palabras del expresidente Luis Lacalle Pou para hablar de la importancia del rol del Estado y Robert Silva dijo que Uruguay no sería el país que es sin el legado de Batlle.
El senador Tabaré Viera fue aun más duro en su réplica. Consideró “inoportuna” la intervención de Da Silva y fuera de todo. “Lo que vertimos aca no es comparable con el sueño húmedo”, agregó.
El senador blanco Javier García intentó aplacar los ánimos. Dijo que ese tipo de homenajes despiertan “pasiones” cuando se trata de figuras de ese tenor.
“Con el Partido Colorado tenemos un presente y un futuro juntos, a pesar de estos pasados que nos enfrentaron. Pero por esos enfrentamientos Uruguay es republicano y democrático; por haber superado cada uno de nosotros que Uruguay es un país liberal y democrático. Lo hicimos cuando construimos el gobierno en la gestión anterior y en la que viene”, agregó.
La senadora nacionalista Alejandra Inzaurralde también tomó distancia de la figura de Batlle. Dijo que respetaba el peso de su figura, pero no estaba de acuerdo con la totalidad de sus reformas, en particular en la confusión de laicidad con laicismo.
“Creo que efectivamente se ha hecho una invocación utilitaria de su figura cuando se toma como un paquete el matrimonio igualitario, el aborto y se busca hacer una conjetura histórica”, dijo en alusión a algunas intervenciones frenteamplistas que reivindicaron posturas batllistas en relación a temas sociales.
Luego de la votación, los senadores frenteamplistas Sebastián Valdomir y Bettiana Díaz plantearon que cuando se realizaran homenajes en la Cámara, quienes no estuvieron de acuerdo con esas personalidades deberían llamarse a silencio.
La senadora nacionalista Gloria Rodríguez, en tanto, hizo un discurso en favor de Batlle y Ordoñez y se declaró “admiradora” de una figura que consideró “adelantada a su tiempo”.











































