La mayoría de los casos se produjo en verano en Canelones, Maldonado y Rocha; fueron más hombres que mujeres; y se trata de la primera causa de muerte de niños de uno a cuatro años, al igual que los siniestros de tránsito.
Una delegación de la Mesa Interinstitucional de Seguridad Acuática (MISA) concurrió a la Comisión de Salud Pública del Senado a presentar datos sobre ahogamientos, en el marco de una serie de iniciativas que incluyen campañas educativas para evitar ese tipo de accidentes.
En el Parlamento, la pediatra Ariana Sosa, integrante del Programa de Salud Perinatal y de la Niñez del Ministerio de Salud Pública (MSP), indicó que los ahogamientos en caso de niños “suceden en domicilios”. Además, dijo la especialista, “por cada fallecido hay entre cuatro y siete personas que requieren asistencia en un centro de salud, muchos de ellos en cuidados intensivos y muchos quedan con secuelas permanentes”.
En el caso de los adolescentes, dijo Sosa, los ahogamientos muchas veces ocurren por “conductas de riesgo”, como puede ser nadar en zonas no habilitadas o contextos grupales.
Entre 2012 y 2025, explicó Sosa, “se ha ido reduciendo paulatinamente” la cantidad de ahogamientos, pero en lo que respecta a la franja etaria de niños y adolescentes “se mantiene en un nivel importante”.
Integrantes de MISA agregaron que en lo que va de 2026, en la franja correspondiente a niños de 1 a 4 años, hubo tres ahogamientos; en la que va de 5 a 9 años, uno; y luego tres casos de adolescentes.
Además, los expositores señalaron que, en 2025, en los servicios de emergencia pediátricos hubo 19 casos de niños y adolescentes menores de 15 años que tuvieron que ser atendidos de urgencia. Diez casos ocurrieron en Montevideo y el resto fuera de la capital y fundamentalmente serían de niños de dos y tres años.
“Hay algunos datos que son importantes para saber cuál es el marco y el contexto en el que eso sucede: 13 niños 13 estaban supervisados por adultos, en 3 casos estaban supervisados por otros niños y en 3 casos no tenían ningún tipo de supervisión. De esos 19, 16 ocurrieron en piscinas privadas donde ninguna de ellas tenía guardavidas. Una pública, otra había sido en un arroyo y, el tercero, en un estanque de la casa. De los 19 niños, 17 fueron rescatados por la familia, uno por guardavidas y otro por un testigo que estaba en el lugar”, añadió Patricia Dall’Orso, profesora Grado 5 de la Facultad de Medicina, integrante de la Sociedad Uruguaya de Pediatría.
En muchos casos, señaló la especialista, se requiere “soporte respiratorio” y hay menores que mantienen “una secuela de por vida”.











































