En las últimas horas comenzó el juicio oral por el femicidio de Karina Funes, de 53 años, asesinada en su vivienda de Punta Colorada el 6 de mayo de 2024. El proceso se desarrolla en el Juzgado Letrado Especializado en Violencia Basada en Género, Doméstica y Sexual de 2º Turno de San Carlos, donde la fiscal del caso, Fiorella Marzano, solicitó una condena de 30 años de penitenciaría más 15 años de medidas eliminativas de seguridad, previstas para individuos considerados especialmente peligrosos una vez cumplida la pena principal. La sentencia definitiva se dará a conocer el 7 de noviembre.
El acusado es Miguel Ángel Toledo, de 57 años y expareja de la víctima. Según la investigación, el hombre llegó a la casa de Funes y le disparó en la cabeza con una escopeta. Tras el ataque intentó quitarse la vida y, pese a estar herido, huyó en una camioneta Fiat Fiorino rumbo a Piriápolis. En el trayecto chocó contra el cordón de la calzada y fue hallado por el propio comisario de la seccional local. Posteriormente estuvo internado durante varias semanas hasta ser dado de alta.
El crimen ocurrió en la tarde del 6 de mayo, alrededor de las 14:00 hs, en la intersección de calle Chingolo y Avenida de Los Pájaros. Funes residía sola en la vivienda y había iniciado una relación con Toledo apenas dos meses antes, a través de la red social Instagram. Sin embargo, el vínculo se volvió violento y la mujer lo denunció.
Ese mismo día y horas antes del femicidio, Funes se presentó en la Unidad de Violencia Doméstica de Piriápolis y radicó una denuncia. La Justicia le impuso al hombre una prohibición de acercamiento, pero no pudo disponer de una tobillera electrónica debido a la falta de dispositivos en Maldonado.






















































