Carlos Lecueder relató un episodio sospechoso mientras circulaba por la zona del World Trade Center en Montevideo.
Dijo que mientras conducía por la avenida 26 de Marzo rumbo a Luis Alberto de Herrera, una mujer se acercó a su vehículo mientras estaba detenido por el semáforo y le advirtió que una de las ruedas delanteras parecía estar suelta. “Señor, mire, usted venía andando y la rueda de adelante se le mueve toda. Algo le está pasando y se le va a salir esa rueda”, le dijo.
Según el testimonio del empresario, minutos después, ya en otra cuadra cercana, un segundo individuo le hizo señas similares, apuntando a la misma rueda.
A raíz de la doble advertencia, Lecueder decidió conducir con precaución hasta una gomería cercana, donde los técnicos revisaron el vehículo a fondo y confirmaron que todo estaba en perfectas condiciones. “Las tuercas estaban apretadas, levantaron el auto, revisaron todo y estaba perfecto”, señaló.
Lo más inquietante ocurrió después: al comentar el hecho con su hermano Pablo, este le contó que había transitado por el mismo trayecto y también recibió advertencias similares por parte de desconocidos. En su caso, decidió no detenerse.
“Evidentemente, esas personas te hacen eso y si parás, te asaltan. Es la única explicación”, reflexionó Lecueder, quien decidió hacer pública la experiencia para prevenir a otros conductores.
El empresario destacó que el hecho ocurrió en una zona céntrica y transitada, y teme que esta táctica esté siendo aplicada de manera sistemática. “Seguramente lo van a empezar a hacer o ya están empezando a hacerlo”, advirtió.
Finalmente, recomendó no detenerse en la vía pública si se reciben señas o advertencias de extraños sobre supuestas fallas en el vehículo, especialmente si no se han notado problemas previos.



































