La selección de Inglaterra selló su clasificación a las semifinales del Mundial 2026 tras imponerse por 2-1 a Noruega en un intenso encuentro disputado en Miami, que solo pudo resolverse durante la prórroga luego de que ambos equipos igualaran en los 90 minutos reglamentarios.
Aunque la previa estaba marcada por el esperado duelo entre los goleadores Harry Kane y Erling Haaland, el gran protagonista de la noche fue Jude Bellingham, autor de los dos tantos que mantuvieron con vida a los británicos y terminaron otorgándoles el pasaje a la penúltima instancia del torneo.
Noruega volvió a demostrar que no había llegado por casualidad a los cuartos de final. Con un planteo ordenado y aprovechando cada oportunidad para atacar, el conjunto escandinavo logró ponerse en ventaja y complicó seriamente a un seleccionado inglés que dominó la posesión, pero encontró enormes dificultades para romper el sólido bloque defensivo de su rival.
Cuando el panorama parecía favorecer a los noruegos, Inglaterra reaccionó antes del descanso gracias a una aparición de Bellingham, que devolvió la igualdad y cambió por completo el ánimo del partido.
En el complemento, ambos equipos protagonizaron un trámite de alta intensidad, con situaciones claras en las dos áreas y un ritmo que no decayó hasta el pitazo final. Sin embargo, ninguno consiguió desnivelar y el encuentro debió definirse en el tiempo suplementario.
Fue allí donde nuevamente apareció el mediocampista inglés. Apenas iniciado el alargue, Bellingham volvió a hacerse presente en el marcador para establecer el 2-1 definitivo, desatando el festejo de los dirigidos por Thomas Tuchel y de los miles de hinchas ingleses presentes en el estadio.
Noruega intentó reaccionar durante el resto de la prórroga, impulsada por la jerarquía de Haaland y la entrega de sus compañeros, pero Inglaterra administró la ventaja con solidez y terminó asegurando una clasificación tan sufrida como merecida.
Con este triunfo, el seleccionado inglés se instaló entre los cuatro mejores del Mundial 2026 y quedó a la espera de conocer a su próximo rival, que surgirá del enfrentamiento entre Argentina y Suiza. Inglaterra continúa firme en su objetivo de conquistar el título, impulsada por un Bellingham que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera y se consolida como una de las grandes figuras del campeonato.












































