Una propuesta de hotelería, gastronomía, bienestar y deporte que tendrá como uno de sus rasgos más simbólicos el regreso de Giuseppe Cipriani al predio de la parada 48 de La Barra.
El complejo ocupa el edificio donde, más de dos décadas atrás, funcionaron el Hotel Cipriani y el recordado Cipriani Lido, antes de convertirse en Mantra Resort, Spa & Casino y atravesar posteriormente otras administraciones y etapas.
La reapertura no representa, por lo tanto, una primera llegada de Cipriani a ese punto de Punta del Este, sino un regreso a un lugar con fuerte peso en su historia dentro del balneario.
Ahora, bajo la identidad de Locanda, el proyecto buscará integrar alojamiento, gastronomía italiana, bienestar, actividades deportivas, naturaleza y espacios para eventos sociales y corporativos.
Uno de sus principales ejes será Locanda Spa, concebido como un centro integral de bienestar físico, mental y emocional. Contará con piscinas de hidroterapia, circuitos termales, tratamientos, experiencias de contraste y programas personalizados de recuperación física, nutrición, movimiento y descanso.
La propuesta incluirá además yoga, pilates, meditación, entrenamiento funcional y actividades al aire libre, junto con tecnología aplicada a tratamientos y programas de longevidad.
El área deportiva funcionará durante todo el año y podrá ser utilizada también por personas que no estén alojadas, mediante un sistema de membresías. Tendrá gimnasio, sala de pesas, spinning, piscina interior, estudios de yoga y pilates, canchas de tenis y pádel y programas personalizados con entrenadores.
La gastronomía será otro de los pilares. Harry’s Table funcionará como restaurante principal desde el desayuno hasta la cena, combinando la tradición italiana de Cipriani con productos uruguayos, en salones interiores, espacios al aire libre y sectores junto a la piscina.
Durante el verano se sumará además Harry’s Dolci, que llegará por primera vez a Latinoamérica.
La apertura de Locanda se produce mientras Cipriani continúa avanzando también con su proyecto de resort, residencias y casino en el antiguo predio del Hotel San Rafael, consolidando una nueva etapa de presencia de la marca en Punta del Este.









































