El director general de Vivienda, Desarrollo Barrial y Salud de la Intendencia de Maldonado, Alejandro Lussich, habló luego del reclamo que hizo una mujer junto a un grupo de vecinos en el acceso al barrio Los Caracoles para solicitar una solución habitacional. El jerarca sostuvo que la mujer ingresó sin autorización a una vivienda de la comuna y defendió el procedimiento que derivó en su desalojo.
Se trata de Karen Barrios quien había contado que el domingo por la noche ingresó junto a sus dos hijos a una casa que se encontraba cerrada y fue retirada del lugar por la Policía. La mujer aseguró que actualmente vive con los niños en una pequeña habitación ubicada en el fondo de la casa de su madre, con problemas de humedad, y reclamó una respuesta concreta a sus gestiones para acceder a una vivienda.
Ante esta situación, Lussich afirmó que la mujer “usurpó con violencia y daño” una vivienda de la Intendencia de Maldonado en el realojo del Kennedy. Según explicó, el equipo jurídico del Departamento de Vivienda presentó la denuncia correspondiente ante la Fiscalía que dispuso el retiro de la mujer del inmueble.
El director reconoció que Barrios puede tener necesidades habitacionales, pero señaló que, de acuerdo con los expedientes presentados por ella misma, no se encontraba en situación de calle, sino viviendo en la casa de su madre.
“Podemos llegar a la ley de la selva y que cada cual encuentre una vivienda”, planteó Lussich, quien remarcó que la adjudicación de las casas corresponde a la Intendencia y debe realizarse mediante los procedimientos establecidos.
En ese sentido, explicó que la vivienda a la que ingresó estaba cerrada porque todavía se encuentra en trámite el expediente administrativo para definir la desadjudicación de sus anteriores ocupantes, quienes incumplieron las condiciones acordadas en el proceso de realojo.
“Por la fuerza, nada”, enfatizó el jerarca, al defender el criterio de la Administración respecto a la ocupación de inmuebles y la asignación de soluciones habitacionales.
Cómo se adjudican las viviendas
Lussich explicó que la Intendencia cuenta con un procedimiento para determinar quiénes reciben las viviendas que quedan disponibles. Según detalló, las situaciones de emergencia que se priorizan incluyen casos de niños con enfermedades terminales, mujeres víctimas de abuso o violencia y personas que atraviesan circunstancias especialmente complejas.
El director sostuvo que la necesidad de contar con una vivienda propia no implica, por sí sola, que una persona deba ingresar en una carpeta de emergencia, particularmente cuando dispone de un lugar donde vivir con familiares.
Además, señaló que las adjudicaciones se realizan una vez que existe una vivienda disponible, con informes previos de los técnicos en asistencia social del departamento y mediante una resolución del intendente.
“Todo lleva un proceso que se viene cumpliendo en todos los casos”, aseguró.
Consultado sobre los cuestionamientos acerca de que algunas viviendas podrían entregarse a personas que no corresponden o por motivos políticos, Lussich rechazó esas afirmaciones generales y pidió que se presenten denuncias específicas.
“Que traigan una denuncia concreta denunciando la vivienda, a quién se le entregó, y se va a hacer la investigación que corresponda”, afirmó.












































