Uruguay retrocedió al segundo puesto en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025 divulgado por Transparencia Internacional, la organización global que evalúa la percepción de corrupción en el sector público en 182 países.
El informe posiciona a Canadá como el país con menor percepción de corrupción en América, con 75 puntos sobre 100, seguido por Uruguay con 73 y Barbados con 68 puntos.
La caída de Uruguay respecto al año anterior, donde obtuvo una puntuación más alta, representa un descenso de tres puntos en la evaluación, aunque sigue situándose entre los países mejor evaluados de la región.
A nivel global, el ranking continúa liderado por Dinamarca, Finlandia y Singapur en los primeros lugares, mientras que los países con mayores niveles de percepción de corrupción son Sudán del Sur, Somalia y Venezuela, todos con puntuaciones muy bajas.
En la región de las Américas, el informe muestra contrastes significativos. En el extremo inferior, Venezuela (10 puntos), Nicaragua (14) y Haití (16) figuran entre los países con mayor percepción de corrupción pública.
En su informe, Transparencia Internacional advirtió que aunque algunas democracias de la región mantienen puntajes relativamente altos, la lucha contra la corrupción sigue siendo un desafío y que muchos países latinoamericanos no han logrado mejoras sustanciales en años recientes.
El IPC se basa en percepciones de expertos y empresarios sobre el nivel de corrupción en instituciones públicas, y aunque no mide actos de corrupción de forma directa, es considerado un referente clave para entender la transparencia y calidad del sector público.
El descenso de Uruguay en el índice coincide con un contexto regional en el que varias democracias consolidadas han visto estancamiento o retrocesos en sus indicadores de percepción de corrupción, lo que genera debate sobre la eficacia de las políticas anticorrupción vigentes.




























































