Las amputaciones de tejido dañado en ambos pies y en las manos marcaron una nueva etapa en el proceso de recuperación del conductor Rafael Villanueva, quien permanece internado desde hace 47 días en la Unidad de Terapia Intensiva del Sanatorio Mautone.
Según informó la institución, las intervenciones quirúrgicas fueron necesarias a raíz de complicaciones circulatorias severas que se desarrollaron durante la fase más crítica de la enfermedad.
Los procedimientos se realizaron sin complicaciones y forman parte del tratamiento indicado para prevenir infecciones y favorecer su recuperación general. Además, están previstas nuevas evaluaciones quirúrgicas.
Villanueva ingresó a fines de diciembre con un cuadro de extrema gravedad provocado por una infección generalizada severa, que comprometió simultáneamente varios órganos. En ese contexto, requirió asistencia respiratoria prolongada, soporte circulatorio avanzado y tratamiento de reemplazo renal. La evolución inicial fue crítica, aunque logró superar la etapa más aguda.
Actualmente, el paciente se encuentra clínicamente estable desde el punto de vista hemodinámico y ya no necesita medicación para sostener la presión arterial. Los controles muestran una mejoría significativa de la función cardíaca, aunque continúa bajo estricta vigilancia médica debido a antecedentes cardiovasculares previos.
En relación a la función renal, los especialistas constataron el inicio de una recuperación parcial, con reaparición de la producción de orina y seguimiento específico.
Desde el punto de vista neurológico, presenta una mejoría progresiva del nivel de conciencia: permanece despierto y responde a órdenes simples. Persiste en forma intermitente un cuadro de confusión, frecuente en pacientes con internaciones prolongadas en cuidados intensivos, que está siendo tratado.
Durante su internación también presentó infecciones respiratorias asociadas al soporte ventilatorio, que fueron oportunamente tratadas con antibióticos específicos. En la actualidad se encuentra sin fiebre y con evolución controlada.
El equipo médico destacó que se trata de un paciente que ha sobrevivido a una situación de extrema gravedad y que su evolución es lenta pero progresiva, aunque continúa requiriendo cuidados intensivos y monitoreo permanente.

























































