Fue asesinado por sicarios contratados por el mega empresario argentino Alfredo Yabrán. El homicidio del profesional se convirtió en el eje de la libertad de prensa y puso en jaque la labor periodística.
Este domingo, y como cada 25 de enero, familiares, amigos y colegas recuerdan al fotoperiodista José Luis Cabezas y alzan la bandera de lucha, llevando a cabo diversos encuentros y manteniendo en pie su labor como reportero gráfico y periodista.
Era verano y corría el año 1996. Cabezas trabajaba para la revista Noticias como fotógrafo y periodista. Antes de su crimen había estado detrás de la corrupción y el narcotráfico en la provincia de Buenos Aires.
Su vida cambió cuando el 3 de marzo de ese año la revista puso de tapa la primera foto de Yabrán, quien desde entonces se ocultaba de los flashes.
El encargado de la foto fue Cabezas y se trató de la sentencia de su muerte. El asesinato del reportero gráfico ocurrió recién en 1997 cuando estaba de vacaciones en Pinamar. El 25 de enero fue encontrado muerto con varios disparos dentro de su auto, el cual fue prendido fuego.
El asesinato de Cabezas generó una gran movilización social y política en Argentina. Se realizaron manifestaciones y marchas en su memoria. Además, se exigieron investigaciones y sanciones para los responsables de su muerte.
Finalmente, en 2000, Yabrán, dueño de OCA, se suicidó antes de ser arrestado por ser el autor intelectual de este asesinato.
Sin embargo, la justicia argentina continuó investigando y procesando a otros involucrados en el crimen, como a la banda de «Los Horneros», un grupo de delincuentes de La Plata, conformado por José Luis Auge, Héctor Retana, Sergio González y Horacio Braga.
FUENTE. N.A.































































