El senador colorado sostuvo que el gobierno «está perdiendo la guerra contra el narco», reclamó un plan de seguridad más firme y anunció que impulsará acciones parlamentarias junto a la oposición.
El senador y secretario general del Partido Colorado, Andrés Ojeda, criticó con dureza la política de seguridad del gobierno luego de conocerse las cifras oficiales de delitos que reflejan un aumento del 6,6% en los homicidios durante el primer semestre de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior.
En declaraciones a Teledía de Canal 4, el legislador aseguró que los datos «confirman que Negro es peor que Bonomi» y afirmó que el país atraviesa una situación cada vez más preocupante en materia de seguridad.
«Uruguay se está convirtiendo en zona de guerra narco y esto es inadmisible», expresó Ojeda, quien además sostuvo que el gobierno «está improvisando» y que «está perdiendo la guerra contra el narcotráfico por goleada».
El dirigente colorado recordó que presentó un proyecto de ley para habilitar el uso de infraestructura militar en apoyo a la seguridad interna, específicamente en la lucha contra el narcotráfico, y cuestionó que la iniciativa no haya sido considerada.
Asimismo, planteó la necesidad de aplicar un «plan serio, valiente y con mucho coraje político», tomando como referencia las estrategias implementadas en la ciudad argentina de Rosario y en El Salvador durante la gestión del presidente Nayib Bukele.
Entre las medidas que propuso, destacó la recuperación del control territorial mediante una mayor presencia policial en los barrios considerados más conflictivos, con efectivos de la Guardia Republicana desplegados las 24 horas y preparados para enfrentar organizaciones criminales cuando sea necesario.
Ojeda también sostuvo que Uruguay necesita «un ministro con respaldo político» y que no tenga temor de enfrentar al narcotráfico. Además, consideró fundamental reforzar la presencia del Estado en los barrios más afectados, infiltrar las bandas criminales y fortalecer el control de armas.
Durante la entrevista, el senador cuestionó además la asignación de recursos prevista en la Rendición de Cuentas. Señaló que mientras el Instituto Nacional de Colonización mantiene unos 120 millones de dólares pendientes de ejecución, la Fiscalía solicita 17 millones de dólares anuales y el Poder Judicial otros 30 millones para fortalecer su funcionamiento.
«A mí en estos momentos es cuando me duele no haber tenido la conducción de la seguridad de parte nuestra. Porque si hubiéramos estado nosotros, yo no sé si el resultado sería mejor o peor, pero estaríamos de frente dándonos con el narco como corresponde», manifestó.
Finalmente, adelantó que mantendrá reuniones con los demás partidos de la oposición para impulsar acciones parlamentarias ante lo que considera una crisis de seguridad, y advirtió que, si no se adoptan medidas urgentes, Uruguay corre el riesgo de convertirse en «otro Rosario tomado por el narco».










































